fbpx
Seleccionar página

Trabajar en un espacio colaborativo es una experiencia única que puede resultar muy beneficiosa si mantienes un nivel de productividad constante en tu trabajo. Sin embargo, este tipo de rutina laboral tiene ciertas características que pueden hacer que pierdas el enfoque en tus proyectos y que la realización de tareas simples se complique. 

Para que eso no suceda, te presentamos algunos tips que puedes poner en práctica para sacar el mayor provecho posible a tu estancia en un coworking:

1. Selecciona tu área de trabajo

Una de las ventajas de trabajar en un espacio colaborativo es la gran diversidad de áreas/espacios que ofrecen para ser utilizados por sus clientes. Ya sea que trabajes con un equipo o lo hagas por tu cuenta, siempre podrás escoger el área que más te acomode para desarrollar tus proyectos: puedes trabajar en un escritorio individual, en el área común, o incluso reservar salas de juntas para alguna reunión o actividad especial. 

Lo recomendable es que selecciones el área en la que más te sientas cómodo y, sobretodo, la que más se adecúe a tus necesidades reales y a tu presupuesto.

2. Planifica tu jornada

Organizar la rutina diaria, aunque suene como una tarea tediosa, puede ser de gran utilidad para la gente que trabaja en coworkings. Planificar tu día de actividades te permitirá establecer objetivos específicos y alcanzables gradualmente: de esta forma, podrás concentrarte en logros concretos que vayan de la mano de tu agenda y su cumplimiento rutinario seguramente hará que la carga de trabajo se sienta mucho más ligera de lo que realmente es.

3. Organiza tu espacio

A pesar de que la naturaleza de un coworking es la colaboración y la colectividad, es recomendable que tu espacio de trabajo mantenga tu sello personal, en todos los sentidos. Trata de organizarlo de modo que no exista acumulación de artículos, con el objetivo de que el desorden no te genere ningún tipo de ansiedad o estrés. 

La organización en el entorno de trabajo es vital para que no desviemos nuestra atención fácilmente y podamos seguir concentrados en nuestros proyectos.

4. Aliméntate sanamente

No sólo se puede vivir de café mientras trabajas: comer sanamente es básico en la dieta de cualquier coworker. Muchos espacios colaborativos ofrecen también galletas o bocadillos además de café, e incluso otros tantos tienen dentro barras de ensaladas o cafeterías que sirven desayunos y comida a la carta, así que es fácil conseguir opciones saludables para alimentarte mientras trabajas, pero si no quieres gastar, puedes llevar contigo algún snack de tu preferencia. 

Recuerda que si nutres a tu cuerpo adecuadamente es mucho más fácil mantener el ritmo de trabajo diario sin complicaciones.

5. Aprende a tomar descansos

No todo se trata de trabajo, también es necesario despejarse de vez en cuándo. Cuando planifiques tu agenda diaria considera unos minutos de descanso entre tarea y tarea: recuerda que tu cuerpo y tu mente también necesitan una pausa para recuperar energía y mantenerse enfocados. 

Durante las pausas que hagas puedes convivir con otros coworkers (sin interrumpir sus labores), salir a tomar aire libre o simplemente distraerte con tu celular. Sin abusar de ellos, los descansos también son necesarios para mantener un adecuado nivel de productividad.

6. Comparte con tus coworkers

Siempre viene bien compartir con la gente que nos rodea: date un tiempo para conocer a tus coworkers y para intercambiar ideas con ellos. Platica acerca de lo que hacen, de sus proyectos, deja que te conozcan y contribuye a que el ambiente de trabajo sea favorable para todos los miembros del espacio. 

Recuerda que las sanas relaciones interpersonales también contribuyen a mejorar nuestros niveles de productividad, así que deja la timidez de lado y atrévete a interactuar con los que te rodean.