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Actualmente existen muchos tipos de espacios de trabajo colaborativo, cada uno de ellos enfocado en un público específico y con distintas propuestas de valor. Sin embargo, tomando en cuenta la oferta disponible en el mercado y las innumerables opciones que puedes replicar o adaptar, ¿Cómo iniciar tu propio proyecto de coworking? ¿Por dónde empezar? 

En esta entrada de nuestro blog te compartimos distintos tips para que aterrices tus ideas de negocio y puedas orientar tu proyecto hacia la dirección deseada.

1. Analiza tu contexto

Antes que nada, podría ser conveniente que respondas las siguientes preguntas de manera rápida: ¿te imaginas un espacio de coworking en la ciudad en la que planeas abrirlo? ¿Cuál crees que sería la ubicación más adecuada? ¿Es posible imaginar el tipo de gente que acudiría? ¿Tienes una idea general de sus necesidades e intereses? Lo más importante antes de abrir un coworking es analizar el entorno del lugar en el que deseas hacerlo. 

Haz un estudio rápido del mismo y trata de ubicar la relevancia de tu futuro negocio dentro de la ciudad: ¿realmente hay gente que pudiera aprovechar los servicios que ofrecerás? ¿Crees que es posible, tomando en cuenta el estilo de vida del lugar en cuestión, que un espacio colaborativo sea rentable y genere utilidades?

Además de cuestionarte la factibilidad del proyecto, también es importante que tomes en cuenta si en tu ciudad ya existen otros espacios de este tipo o si el tuyo sería el primero: en caso de tener competencia, imagina qué valor agregado podría ofrecer tu coworking. Hay ciudades en las que abundan los espacios colaborativos y otras en las que tal vez sus habitantes nunca han escuchado el término; en caso de que tu proyecto tenga competencia, debes de analizar muy bien los servicios que ofrecen, sus precios, y qué tipo de estrategias siguen para promocionarse y vender sus espacios, con el fin de que tú agregues a tu idea un valor extra que te diferencie del resto. 

En caso de que tu espacio sea pionero en una demarcación determinada, deberás de estar consciente que el camino a la rentabilidad del mismo puede ser un poco más difícil si es que la cultura coworking aún no es tan popular en el lugar que has escogido para abrir tu negocio.

2. Estudia modelos que funcionan

Muchos espacios de trabajo colaborativos están dirigidos a nichos específicos de personas: hay algunos que van orientados a profesionistas y ejecutivos, otros especializados en apoyar a proyectos emprendedores, algunos centrados en madres y padres de familia que trabajan y muchos otros dirigidos a freelancers de industrias creativas, por mencionar sólo algunas posibilidades. Toma los que más llamen tu atención como ejemplo para estudiarlos y ubica características que puedas replicar en tu propio espacio: analiza sus dimensiones, su modelo de negocios, cuáles son las amenidades que ofrecen, su plan de pagos o membresías, su estrategia de difusión en plataformas digitales, el tipo de eventos que organizan, etc.

Es posible que encuentres características similares entre ellos o que identifiques algunas diferencias que puedas replicar en tu proyecto. Recuerda que no hay sólo un tipo o modelo de coworking: cada uno tiene características únicas y por tanto, su oferta también es diferente. 

3. Ubica el perfil de tus coworkers

¿Te imaginas el tipo de perfiles que quieres albergar en tu coworking? ¿Sabes, aunque sea de manera muy general, qué clientes podrán disfrutar de los servicios y beneficios de tu espacio? Lo recomendable es que visualices el tipo de personas que nutrirán tu comunidad y que finalmente, fungirán como tus clientes y como “el alma” de tu coworking. 

Para esto, puedes hacer uso de metodologías de marketing como el buyer persona, que es básicamente la construcción de un arquetipo de tu cliente ideal: imagina qué edad tiene, a qué se dedica, cuántas horas trabaja al día y en qué horarios, cuáles son sus intereses y pasatiempos, qué carrera universitaria estudió, cuáles son sus principales rutinas, etc. De esta manera sabrás el tipo de cliente que quieres atraer y te será más fácil tomar decisiones pensando en ese mercado.

4. Imagina tu comunidad

El concepto de comunidad en el ámbito de los coworkings es importante, pues muchas veces el éxito de este tipo de espacios recae precisamente en qué tan fuerte y sólida es su comunidad de miembros. La organización de eventos, lanzamiento de convocatorias y actividades internas ayudan a sentar las bases para construir comunidad al interior de un coworking, además de que refuerzan el sentido de pertenencia.

Recuerda que los miembros de la comunidad que se genere al interior de tu coworking son también los mejores embajadores de tu marca, así que es recomendable que antes de inaugurar, pienses en cuáles serían algunas de tus tácticas para motivar a tu comunidad de clientes e involucrarlos con la esencia de tu espacio.

5. Evalúa tus posibilidades económicas

Cuánto cuesta arrancar un espacio de coworking es una interrogante un tanto compleja de aclarar. Lo primero que tienes que considerar es el costo por espacio: si vas a rentarlo, toma en cuenta la extensión del contrato de alquiler, costos por renovación e incluso cuotas de multa por pagos atrasados, así como posibles descuentos del arrendador por pronto pago de mensualidades. 

Posteriormente incluye dentro de tu inversión el acondicionamiento del local y enlista las necesidades básicas de tus futuros clientes: ¿el lugar cuenta con infraestructura para internet, agua, una posible cocina, sanitarios? Posteriormente considera una parte de tu presupuesto para invertir en mobiliario y un buen diseño de interiores que vaya acorde a tu concepto.

Antes de hacer el primer gasto, por mínimo que sea, recuerda que es esencial que hagas un balance de tu situación financiera, de la inversión total que estás dispuesto a hacer y cómo y en cuánto tiempo la vas a recuperar, es decir, qué ingresos va a generar tu espacio y qué plazo necesitas para empezar a obtener resultados. 

Hay coworkings que logran su total ocupación en plazos muy cortos y por tanto, al cabo de un año de operación ya comienzan a ver el retorno de su inversión. Todo depende del modelo de negocios que estés contemplando y de qué tanto estés dispuesto a invertir en él.

6. Define tu estrategia de marketing

¿Qué tal una estrategia de difusión previa a la apertura de tu espacio? Puede resultar una buena idea para ir midiendo la aceptación de tu coworking, identificar a tus posibles clientes e ir encaminando tu proyecto. Una vez inaugurado, es vital que cuentes con una estrategia de comunicación y marketing dirigida a tu público meta, en la que consideres objetivos a corto, mediano y largo plazo. 

Dentro de las acciones específicas de tu estrategia puedes incluir desde el obsequio de membresías, descuentos a clientes frecuentes, free day passes para que conozcan tu espacio, horas gratis de trabajo en algunas áreas, etc.

Considera también una parte de tu presupuesto para este ámbito: es posible que requieras un diseñador de tiempo completo y un mercadólogo que te ayude con la estrategia o, si lo prefieres, puedes buscar a una agencia para que lleve la comunicación y las relaciones públicas de tu coworking de manera más profesional.